Tus órganos se quejan

Cuando hablamos de una lesión muscular, nos referimos a una acción directa que causa dolor sobre el músculo en cuestión. Bien una arrancada en carrera, un frenazo o levantar peso por encima de nuestras posibilidades pueden ocasionar daño. También lo puede hacer la repetición constante de un movimiento en el que siempre se ve implicada la misma musculatura, es ahí cuando ocurren las famosas contracturas o tendinopatías. Pero no, eso no nos atañe hoy.

Cada vez que despertamos con dolor o éste aparece de forma espontánea, sin previo aviso y porque sí, es ese tipo de dolor que no corresponde con un músculo roto o contracturado por la repetición de un mismo movimiento. Ese dolor intenso súbito es un reflejo visceral. Un aviso de nuestro cuerpo de que algo no está funcionando correctamente dentro de nosotros.

Se suele manifestar en la espalda, asociando siempre ese malestar a tópicos como: “He cogido frío durmiendo”; “Habré dormido en una mala postura”; “El colchón ya es viejo”; “Anoche dormí en el sofá y eso se nota”. Son muchas las excusas que se ponen ante los dolores de espalda al despertar sin prestar atención a lo que nuestro cuerpo nos quiere decir. También puede manifestarse en otros puntos del cuerpo, como ese hombro que duele sin motivo aparente, esas caderas que culpamos de hacerse mayores o las famosas rodillas que tanto y tanto han soportado nuestro cuerpo.

Estos dolores que suelen aparecer de un día para otro, no se forma de forma tan rápida como parece, sino tras una serie de consecuencias a un periodo de tiempo bien largo, bien corto, en el que maltratamos a nuestros órganos con malos hábitos en alimentación, fármacos, tabaco o alcohol. Un control de éstos, puede ayudar al alivio del dolor e incluso prevenir su aparición.

Y lo más importante para saber de dónde vienen esos dolores conocer un poco en qué lugar se nos suelen quejar los órganos. Por ejemplo, en el caso de los castigados pulmones, el dolor se suele ocasionar en la zona de trapecios, aunque sin descuidar que el estrés también puede referirse en ellos. En cualquiera de los casos, cuidado, no cuidar tus pulmones es tan malo e incluso peor que estar estresado. Así que cuida tus pulmones, aprende a respirar con el diafragma profundamente y relaja tanto estrés. Otro punto de manifestación frecuente es la zona lumbar, tan achacada a las hernias, que últimamente van que vuelan en las consultas médicas sin realizar exploración alguna. El famoso “dolor de riñones” (Los cuales se encuentran más arriba, protegidos por las costillas y no libres de protección ósea), en la mayoría de casos es la zona lumbar reflejando un maltrato hacia tus órganos más bajos: Intestinos, vejiga, órganos sexuales… La mayoría de casos será cosa de intestinos ese dolor, que se quejan de patologías como estreñimiento o diarrea, aunque directamente se pueden estar quejando de que los alimentos que consumen no son los adecuados para su funcionamiento.

Como ya he escrito antes, hay muchos dolores en el cuerpo y pueden ser manifestación de los órganos, por lo que ay que tenerlos en cuenta y no caer en tópicos de toda la vida. Cuerpo sólo tenemos uno y hay que cuidarlo. La edad no es excusa para el dolor, así que no ayudemos a que aparezca.

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